La suite del hotel huele a cuero nuevo y lluvia furiosa. Gotas azotan el cristal panorámico. Él entra, desconocido de la barra del lobby. Ojos negros. Sonrisa lobuna. Mi pulso ya late en la garganta. Cierro la puerta. Silencio roto por truenos.
Me acerco. Su aliento roza mi cuello. Manos grandes, callosas, suben por mis muslos. Falda sube. Rápido. Urgente. Corazón galopa. Piel eriza. Lo empujo contra la pared. Boca contra boca. Lenguas chocan. Saliva dulce y salada. Gimo bajo. Sus dedos aprietan mi culo. Duele un poco. Me encanta.
La Fiebre que Todo lo Consume
Todo rojo. Deseo quema venas. Arranco su camisa. Botones saltan. Pectorales duros, sudor ya perlando. Lamo su pecho. Salado. Él gruñe. Manos en mi blusa. Tetas libres. Pezones duros como piedras. Los muerde. Dolor eléctrico baja a mi sexo. Mojada ya. Chorreo.
Caemos al suelo. Alfombra raspa rodillas. Él encima. Peso delicioso. Cinturón cede. Pantalón baja. Polla dura, venosa. La agarro. Late en mi palma. Froto. Él jadea. ‘Fóllame ya’. Voz ronca. Mi falda rasgada. Bragas arrancadas. Dedos dentro. Dos. Tres. Bombeo húmedo. Grito.
El brasero arde. Me voltea. De rodillas. Entra de golpe. Lleno. Rasga. Duele-placer. Empuja fuerte. Ritmo animal. Piel contra piel. Sudor gotea. Chapoteo obsceno. Mis tetas rebotan. Él agarra pelo. Tira. Arqueo espalda. Más profundo. Corazón explota. Pulmones queman.
El Brasero de Placer Brutal
Giro. Montada. Control mío. Bajo lento. Torturo. Luego salvaje. Reboto. Clit roza. Explosión cerca. Sus manos en caderas. Moretones mañana. No importa. ‘Más’. Gruñe. Uñas en su pecho. Rasguños rojos. Polla palpita. Vengo primero. Espasmos. Grito gutural. Él sigue. Bombeando. Semilla caliente inunda. Colapso.
No para. Boca en mi coño. Limpia. Lengua experta. Otra ola. Tiemblo. Él duro otra vez. De lado. Pierna alta. Entra suave. Acelera. Sudor une cuerpos. Olores: sexo, almizcle, tormenta. Pico de nuevo. Juntos. Rugidos. Vacío total.
Cenizas caen lentas. Yacemos en el suelo. Piel pegajosa. Corazones ralentizan. Respira mi pelo. Besos suaves ahora. Mordiscos leves. Dedos trazan curvas. Aún ardo por dentro. Moretones florecen. Pruebas vividas.
Lluvia amaina. Suite en penumbras. Su pecho sube-baja. Apoyo cabeza. Silencio cómplice. No nombres. Solo esto. Placer devorador. Peligroso. Único. Mañana, recuerdos en la piel. Pero esta noche, fui viva. Total.