La suite de hotel en Madrid huele a lujo y pecado. Puertas cerradas. Luces tenues. Él entra, camisa desabotonada. Mi pulso se acelera. Sudor en la nuca. Lo miro. Ojos hambrientos. Me acerco. Su aliento caliente en mi cuello. Manos que rozan. Falda sube. Piernas tiemblan. ‘No pares’, susurro. Boca contra boca. Lenguas chocan. Fuego sube. Corazón martillea. Pared fría contra mi espalda. Sus dedos aprietan carne. Pecho sube y baja. Rápido. Urgente. Pierdo razón. Solo piel. Calor. Quiero todo. Ahora. Botones saltan. Piel expuesta. Besos mordiscos. Pezones duelen de placer. Gimo bajo. Él gruñe. Manos bajan. Bragas rasgadas. Dedos dentro. Húmeda. Lista. Jadeo. ‘Más’. Cama cerca. Caemos. Sábanas revueltas. Piernas abiertas. Su peso sobre mí. Duro. Listo. Fiebre roja. Todo arde.
El brasero estalla. Polla entra. Profundo. Duro. Grito. Caderas chocan. Ritmo salvaje. Sudor gotea. Piel resbala. Uñas clavan espalda. Él empuja. Fuerte. Más. Clítoris palpita. Bombeo constante. Giro. Arriba yo. Cabalgo. Pelo suelto. Pechos rebotan. Sus manos aprietan culo. Azota. Duele rico. Gimo alto. Boca en pezón. Muerde. Explosión cerca. Cambio. De lado. Pierna alta. Entra otra vez. Profundo. Mano en garganta. Ligero. Control. Pierdo aire. Placer multiplica. Dedos en clítoris. Frota. Rápido. Tiemblo. ‘Ven’, ordena. No aguanto. Orgasmo rompe. Vagina aprieta. Grito ronco. Él sigue. Duro. Salta. Semilla caliente. Dentro. Colapso. Brazos envuelven. Alientos entrecortados. Sudor une cuerpos. Brasero quema. Cada pulgada vibra.
La Fiebre del Deseo
Cenizas caen lentas. Cuerpos pegados. Piel aún arde. Corazón baja ritmo. Beso suave. Labios hinchados. Risa baja. ‘Increíble’, murmura. Dedos recorren curva cadera. Temblores residuales. Miro techo. Suite silenciosa. Ciudad duerme afuera. Brazo bajo cabeza. Su calor me envuelve. Piernas entrelazadas. Húmedos aún. Olfato mezcla sexo y perfume. Suspiro largo. Satisfecha. Peligroso. Adictivo. Mañana olvido. Pero piel recuerda. Marcas rojas. Moretones dulces. Me giro. Ojos cerrados. Sueño viene. Placer total. Vivido. Único. Cenizas calientes. Quema eterna.