La suite de hotel huele a jazmín y prohibición. Puerta cierra con clic seco. Él está ahí, camisa desabotonada, ojos como brasas. Mi pulso se acelera. Camino lento, caderas balanceando. Su mirada me desnuda. Ya siento el calor entre mis piernas. Se acerca. Manos grandes en mi cintura. Respiro hondo. Su boca roza mi cuello. Piel erizada. Jadeo suave. ‘Te quiero ahora’, murmura ronco. Dedos suben mi falda. Tela rasga un poco. No importa. Corazón martillea. Lo empujo contra la pared. Beso feroz. Lenguas chocan. Saliva mezcla. Manos en su pecho. Pelo revuelto. Gimo en su boca. Él aprieta mis nalgas. Duro contra mí. El mundo se tiñe rojo. Deseo quema. Botones saltan. Pechos libres. Boca en pezón. Mordida dulce. Piernas tiemblan. Lo arrastro a la cama. Caemos. Ropa vuela. Desnudos. Piel contra piel. Sudor ya perla. Urgencia total. No hay vuelta atrás.
Sus manos separan mis muslos. Ojos fijos en mi sexo húmedo. ‘Mía’, gruñe. Lengua entra. Lamo su polla tiesa. Salada. Gruesa. La chupo hondo. Él gime. Cuerpo arquea. Me voltea. Boca en mi clítoris. Dedos dentro. Bombeo rápido. Grito ahogado. ‘Más’, suplico. Me monta. Polla empuja. Lenta al inicio. Estira. Llena. Luego salvaje. Embiste fuerte. Cama cruje. Sudor gotea. Uñas en su espalda. Rasguños rojos. Cambio. Yo arriba. Cabalgo furiosa. Pechos rebotan. Él pellizca pezones. Dolor placer. Ritmo acelera. Corazón explota. Gemidos animales. ‘Fóllame’, ordeno. Obedece. Piernas en hombros. Profundo. Golpes secos. Clímax sube. Olas. Él tiembla. Semilla caliente dentro. Grito largo. Mundo blanco. Colapso.
La Fiebre
Respiraciones jadeantes. Cuerpos pegados. Sudor enfría lento. Piel aún arde. Beso suave ahora. Labios hinchados. Ojos cerrados. Siento su semen escurrir. Marca mía. Abrazados. Silencio roto por latidos calmados. Ventana muestra ciudad luces. No importa. Viví. Total. Devorador. Peligroso. Manos recorren espaldas. Ternura post furor. ‘Inolvidable’, susurra. Sonrío. Cenizas calientes. Placer puro. Mañana fugaz. Pero esta noche eterna. Cuerpo pesado. Sueño viene. Satisfecha. Ardiendo todavía.