La puerta de la suite se cierra con un clic seco. El aire huele a lujo y pecado. Tú, con esa camisa ajustada que marca cada músculo. Yo, el vestido rojo ceñido a mi piel ardiente. Nuestras miradas chocan. Fuego puro. Mi corazón late como un tambor de guerra. Acercas la mano. Rozas mi cintura. Electricidad. Sube por mi espina. Jadeo. Tus labios rozan mi cuello. Calor húmedo. Mi pulso se acelera. 140 latidos. Siento tu aliento caliente. Manos impacientes. Desabrochas mi vestido. Tela cae al suelo. Mis pechos libres. Pezones duros como piedras. Tú gimes. Bajo. Desabrocho tu pantalón. Tu miembro salta erecto. Venoso. Palpitante. Lo agarro. Duro. Caliente. Mi boca lo envuelve. Lengua gira. Saliva. Tú agarras mi pelo. Tiras. Empujas. Profundo. Gargas. Lágrimas de placer. El deseo sube. Rojo. Todo rojo. No hay vuelta atrás.
Te empujo a la cama king size. Montas encima. Piernas abiertas. Tu boca en mis pechos. Mordidas. Chupadas. Dolor dulce. Mis uñas en tu espalda. Rasguños rojos. Bajo la mano. Guío tu polla. A la entrada. Húmeda. Empapada. Empujas. Uno. Dos. Entra todo. Lleno. Estirada. Grito. Ritmo salvaje. Caderas chocan. Sudor perla en tu pecho. Gotea en mi vientre. Acelero. Cabalgo. Fuerte. Profundo. Tus manos en mis nalgas. Azotas. Rojo. Duele. Gimo más. Cambiamos. De lado. Pierna arriba. Penetras hondo. Huelo a sexo. A nosotros. Corazón a 160. Explosión cerca. Tú gruñes. Animal. Me volteas. A cuatro. Entras brutal. Pelo tirado. Cuello mordido. Empujones. Carne contra carne. Clap clap clap. Orgasmo me parte. Convulsiono. Grito tu nombre. Tú sigues. Más. Explosivas. Chorros calientes dentro. Colapsamos. Sudorosos. Pegados.
La Fiebre del Deseo Irresistible
El silencio cae. Pesado. Dulce. Tu pecho sube y baja contra el mío. Piel aún ardiendo. Roza mi muslo. Temblor residual. Beso tu hombro salado. Sudor. Mi mano en tu corazón. Baja lento. 90 latidos. Siento las marcas. Uñas en tu espalda. Mordidas en mi cuello. Moretones. Trofeos. La suite gira suave. Luces tenues. Sábanas revueltas. Olor a semen y deseo. Me acurruco. Tu brazo me envuelve. Posesión. No palabras. Solo respiraciones. El placer fue total. Devorador. Peligroso. Como un borde afilado. Viví. Perdí el control. Y valió cada segundo. Mañana será ceniza. Pero esta noche, quema eterna.