Confesión Ardiente: La Noche que me Consumió en la Suite
La suite de hotel olía a lujo y pecado. Luces tenues. Cortinas pesadas. Él entró. Alto. Ojos oscuros. Mi corazón […]
La suite de hotel olía a lujo y pecado. Luces tenues. Cortinas pesadas. Él entró. Alto. Ojos oscuros. Mi corazón […]
La suite de hotel olía a lujo y pecado. Puerta cierra con clic. Él, desconocido de ojos oscuros, me mira.
La suite de hotel olía a lujo y pecado. Luces tenues. Cortinas pesadas. Él entró primero. Camisa desabotonada. Ojos que
La suite de hotel huele a lujo y pecado. Puerta cierra con clic seco. Él está ahí, camisa desabotonada, ojos
La suite de hotel huele a lujo y pecado. Puerta cierra con clic seco. Tú estás ahí, camisa entreabierta, ojos
La suite de hotel huele a jazmín y prohibido. Puerta cierra con clic seco. Él está ahí, camisa entreabierta, ojos
La puerta de la suite se cierra con un clic seco. El aire huele a jazmín y a nosotros. Tú,
La suite de hotel huele a lujo y pecado. Puertas se cierran con un clic seco. Él está ahí, camisa
La suite del hotel brilla con luces tenues. Entro. Tú esperas en la cama king size, camisa entreabierta. El aire
La suite del hotel rezumaba lujo oscuro. Luces tenues. Cortinas pesadas. Él entró primero. Camisa desabotonada. Ojos que me atraparon.