Confesión Ardiente: La Suite que Nos Devoró
La suite de hotel olía a lujo y pecado. Luces tenues. Cortinas pesadas. Él, un desconocido del bar abajo. Ojos […]
La suite de hotel olía a lujo y pecado. Luces tenues. Cortinas pesadas. Él, un desconocido del bar abajo. Ojos […]
El club privado olía a humo y deseo. Luces tenues. Música grave retumbando en mis venas. Lo vi en la
La suite de hotel huele a lujo y pecado. Puerta cierra con clic seco. Tú, con ese vestido negro ceñido,
La suite de hotel huele a lujo y pecado. Puerta cierra con clic seco. Él está ahí, camisa desabotonada, ojos
La suite del hotel rezumaba lujo oscuro. Lluvia contra los ventanales. Él, desconocido de la barra del lobby. Ojos que
La suite del hotel respira lujo oscuro. Cortinas pesadas bloquean la ciudad. Él entra. Alto. Ojos como brasas. Mi pulso
La suite de hotel huele a jazmín y a pecado. Puerta cierra con clic seco. Él está ahí, camisa desabotonada,
La suite presidencial del hotel Gran Vía en Madrid. Puerta cierra con clic seco. Él, el desconocido del bar abajo,
La suite de hotel olía a lluvia y a pecado. Entramos empapados, la tormenta rugía fuera. Tus ojos me atraparon.
La suite de hotel huele a jazmín y pecado. Puerta cierra con clic seco. Tú estás ahí, corbata floja, ojos