Confesión Ardiente: La Suite que Nos Consumió
La puerta de la suite del hotel se cierra con un clic seco. El aire huele a jazmín y a […]
La puerta de la suite del hotel se cierra con un clic seco. El aire huele a jazmín y a […]
La suite de hotel huele a cuero nuevo y a promesa prohibida. Puerta cierra con clic seco. Él está ahí,
La suite del hotel rezumaba lujo oscuro. Cortinas pesadas bloqueaban la ciudad. Lluvia golpeaba los ventanales. Él entró. Ojos negros.
La suite de hotel olía a lujo y pecado. Lluvia golpeaba las ventanas. Él, desconocido del bar, ojos como brasas.
La suite de hotel olía a lujo y pecado. Luces tenues. Cortinas pesadas. Él entró primero. Camisa desabotonada. Ojos que