La suite de hotel olía a lluvia y a pecado. Gotas golpeaban las ventanas empañadas. Él entró, empapado, camisa pegada al pecho. Mis ojos lo devoraron. Corazón latiendo fuerte. Demasiado fuerte. Me acerqué. Piel contra piel húmeda. Sus manos en mi cintura. Calor subiendo. Boca en mi cuello. Jadeo. Todo rojo. Urgencia. No hay vuelta atrás. Dedos temblando en su cinturón. Botones saltando. Piel ardiente. Sudor mezclándose con lluvia. Sus labios en los míos. Dientes chocando. Hambre pura. Piernas flojas. Caigo en la cama king size. Él encima. Peso delicioso. Manos por todas partes. Pecho acelerado contra el mío. Ritmo desbocado. Quiero poseerlo. Ahora. Ropa volando. Desnudos. Calor insoportable. Sus ojos salvajes. Mi aliento entrecortado. El deseo me quema viva.
Sus dedos bajan. Toco su dureza. Pulsa. Caliente. Mío. Lo guío. Entrada lenta. Agónica. Grito ahogado. Llenándome. Completo. Empuja. Fuerte. Ritmo salvaje. Cama cruje. Sudor gotea. Piel resbaladiza. Uñas en su espalda. Marcas rojas. Él gruñe. Animal. Yo arco. Piernas alrededor. Más profundo. Corazón truena. Oídos zumban. Olvido todo. Solo esto. Embistes. Rápidos. Brutales. Giro. Arriba yo. Cabalgo. Pechos rebotando. Sus manos aprietan. Dolor placer. Gemidos llenan la habitación. Lluvia afuera. Tormenta adentro. Sudor en mis labios. Lamo. Sabor salado. Acelero. Él tiembla. Cerca. Tan cerca. Explosión. Me corro. Estrellas. Él dentro. Calor inundando. Colapso. Juntos. Respiro agitado.
La Fiebre que Nos Consumió
Piel aún ardiendo. Brazos entrelazados. Lluvia amaina. Silencio pesado. Corazón bajando. Lento. Sus dedos trazan mi espina. Temblores residuales. Olor a sexo. Pegajoso. Único. Lo miro. Ojos satisfechos. Sonrisa lobuna. Beso suave. Dulce después del fuego. Piernas entumecidas. Marcas en mi piel. Su orgullo. Me acurruco. Calor compartido. Mundo afuera olvidado. Esto fue real. Devorador. Peligroso. Lo viviría mil veces. Cenizas calientes. Listas para arder de nuevo.